Parte del Programa de Iniciativas Culturales Juveniles (ICJ)

martes, 30 de abril de 2013

Prólogo a la antología "Eros & Tánatos: Poesía y arte contemporáneos"


Compilando poéticas y plásticas como para las obras La Imagen de las Palabras (2009) y Lima: Visiones desde el dibujo y la poesía (2010), se concibe Eros & Tánatos. En un contexto de constitución nuestra línea editorial posibilita un determinado internacionalismo cultural, por el cual unificamos a poetas y artistas visuales que han comprendido una temática erótica o tanática en sus concepciones, reflejo de diálogos poiéticos. Así entonces los criterios de selección adquieren un valor sistémico, vinculando procesos creativos literarios a nivel Hispanoamérica y nacionales en lo que respecta a arte contemporáneo; por consiguiente, debemos resaltar “vanguardia” como variable editorial de trabajo independiente. De esta manera neo-renovamos, discrepamos en relación a ciertas reglas establecidas y estamentos. Contraculturalmente convergen diversas pulsaciones artísticas caracterizadas en las producciones evaluadas, quintaescencia para nuestra experiencia vital como editores.

Es entonces que debemos comprender los propósitos de labor editorial a modo de desafío de carácter cosmopolita y disímil al considerar poesía, prosa poética, dibujo y pintura. Ética y estética se configuraron como valores para la toma de decisiones.

Con respecto a Eros y Tánatos debemos destacar que fue el filósofo griego Empédocles de Agrigento quien hablara primero de estos como principios básicos, los cuales se tomaran en cuenta como “amor” y “discordia” para interpretaciones freudianas. Se entiende a Eros como símbolo de “unión” y a Tánatos, “separación”. Pulsiones de vida y muerte respectivamente. La primera, debido a las implicancias sexuales, se inclina al erotismo rescatando los caracteres mitológicos del amor; para la segunda, pulsión cobra en sí un valor fundamentalísimo, significando la disolución de conjuntos y destrucción de las cosas. Estas interpretaciones formarían parte del engendramiento de las creaturas literarias en cuestión, definiéndose en los trabajos erotismo y tanatismo.


“Lilith”

41×29 cm
Lápiz sobre cartulina

Artista: Karina Huertas

La obra que presentamos posee la convicción de un maduro proceso de antologización, envueltos en una temática apasionante que promete condiciones fructíferas para los lectores-receptores que pretendan sumergirse en asertivas visuografías, letras e imágenes auspiciosas en contenido, ostentosas de revolución lectovisual, siendo el primer libro de carácter híbrido donde confluyen autores nacionales e internacionales editado en el Perú.



Raúl  Allaín
Instituto Peruano de la Juventud
Editorial Río Negro


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viernes, 12 de abril de 2013

“Educación - Los padres no sobreprotegían a sus hijos”, por Humberto Pinedo Mendoza

Una experiencia que nos sirva para reflexionar sobre la enseñanza y el aprendizaje en los colegios del Perú - La disciplinada enseñanza que tuve en mis estudios de "inicial" a los cinco años con la "señorita" Mercedes fue básica para mi formación como persona. Esta educación me sirvió como escolar para ser una persona responsable y como maestro para enseñar a mis alumnos a que se comprometan con sus estudios. Aprendí mis primeras letras en la época en que nos gobernaba el dictador Manuel A. Odría.

Mi madre Maria Luisa de Pinedo me llevaba con una silletita a esta improvisada aula del Cercado de Lima. Esta maestra de barrio impartía clases a sus pequeños alumnos con mucha dedicación. Si no cumplíamos con las tareas en el aula nos castigaba con palmetas que nos hacían recapacitar. Los padres aceptaban esa actitud. Nos castigaban al final de clases con más tareas hasta que las cumpliéramos. Me hace recordar las décimas “A cocachos aprendí” de Nicomedes Santa Cruz.

En 1953 estudié la primaria en el Colegio de la Rectora. El docente Hipolito Napaico era un hombre muy serio y responsable. Todos los docentes usaban ternos y eran muy capaces. No podíamos llegar tarde y corríamos para llegar a tiempo. Si éramos malcriados nos castigaban al final de la clase. Nos quedábamos y el director nos mandaba a ranear, o a terminar nuestras tareas. Teníamos que hacerlo así fueran las ocho de la noche… y los padres aceptaban esta medida. Eran otros tipos de padres, más comprometidos, que ayudaban a sus hijos en la noche a terminar sus tareas.

Después de salir de la escuela, a diez metros, ubicábamos un prostíbulo. Nunca entendí cómo las autoridades permitieron que existiera dicho antro de perdición. En ese ambiente me eduqué y los padres de familia reforzaban las enseñanzas de los maestros y la disciplina que imponían. Por esto creo que la educación peruana se fracturó cuando llegaron a nuestra patria las benditas ideas liberales de sobreprotección. Cada niño podía hacer lo que se les diera la gana y se tenía que respetar sus bravuconadas e inmadureces. O si no se atentaban contra los derechos del niño. En la actualidad podemos ver los resultados de alumnos irresponsables, inmaduros y la deserción escolar como una justificación de que pierden el tiempo en estos centros de estudios.

En 1959 ingresé a estudiar al colegio Alfonso Ugarte que se encontraba en San Isidro. Nos gobernaba Manuel Prado Ugarteche, un estadista conservador. Viajaba en tranvía y estudié los cinco años con sobresaltos. Había un regente (señor Elias) más conocido como "Magua" y un Teniente (Moran), quienes imponían la disciplina en el colegio. Qué respeto de los alumnos, profesores y auxiliares hacia estos personajes. Aquí me decepcioné de la actitud de los alumnos en relación a su preparación. Habían buenos profesores y algunos de ellos hasta catedráticos. Pero el alumnado era de baja calidad, irresponsables, malcriados que no respetaban a las autoridades.

Estudié hasta 1966, correspondiente al primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry. Me encontré con alumnos desinteresados en los estudios que les ponían apodos a sus profesores y no los dejaban dictar sus clases. Con el permiso del auxiliar paraba en la biblioteca leyendo y ganando tiempo y acudía a mis exámenes cumpliendo todas mis tareas. Discutía diferentes temas con los docentes que respondían a mis inquietudes académicas. El status del docente comenzó a desvalorizarse. Mis compañeros de estudio estaban en la luna calentando el asiento. 

En esa época me di cuenta que la famosa educación secundaria gratuita era un acto demagógico de los políticos que gastaban el dinero de todos los peruanos con alumnos que no iban al colegio a estudiar. Terminé mi secundaria desorientado por este ambiente pandelleril. Luego, al año siguiente me invitaron a una reunión de ex alumnos. Acudían todos ellos y se reunían para recordar los insultos, los apodos y las travesuras que ellos habían hecho a sus maestros y también, dicho sea de paso, las agresiones a los compañeros. Nunca más volví porque consideré intrascendente este tipo de reuniones extra escolares. 


DESENCANTO 

Al salir a la calle postulé a la Universidad Federico Villareal y comprobé que para ingresar a dicha universidad había que ser aprista o un mediocre sobón. Comencé a desencantarme de esta realidad. Los valores que me habían proporcionado los maestros en la práctica no se cumplían. Tuve la suerte de conocer a algunos amigos poetas como Jorge Ovidio Vega en un Congreso de Poetas en Jauja. Tuvimos gratos momentos de tertulia literaria y de aprendizaje cultural.  

Gracias al golpe de Estado militar de Juan Velasco Alvarado me di cuenta que los principios de esta revolución eran cambiar las estructuras caducas de esta sociedad y la mentalidad corrupta de sus ciudadanos. Me identifiqué con ella y con su Reforma en la Educación representada por Augusto Salazar Bondy y que profesaba una educación esclarecedora, para el trabajo, para la identidad, antialienante y comprometedora con la sociedad. Creo que ha sido una de las mejores reformas para la educación que ha existido en nuestra patria.

Participé en eventos educativos y culturales y me encontré con la jauría ultraizquierdista y derechista que deseaban destruir estos cambios. En verdad a mis veinticinco años fue un golpe tremendo para mis aspiraciones. Es decir, vivir en una sociedad en donde se convivieran con hombres integrales. Esta gentuza se infiltró en los diferentes organismos del Estado y sabotearon el proceso hasta destruirlo y desgraciadamente con la resquebrajada salud de Velasco un grupo de militares desleales le dieron el golpe de Estado de 1975. Fue el felón de Morales Bermúdez quien se encargó de esta traición. 

En la época de Velasco me encontré con un Sutep reconocido legalmente, pero debido a su ultraizquierdismo pedía más de lo que podía darle el gobierno. Estos maestros calificaron de fascista a Velasco a pesar de que el los reconoció. Me di cuenta que esta organización magisterial tenía buenas intenciones para sus afiliados, pero eran muy sectarios provocando una serie de problemas educativos y huelgas. Es decir que la democracia pluralista interna dentro de esta organización no funcionaba. 

En ese tiempo paraba por San Marcos y observé la afiebrada discusión política entre apristas y ultraizquierdistas totalmente incoherentes e intrascendentes para los alumnos y escolares del país. Al desmembrarse los cambios de Velasco los maestros cumplían con sus clases pero no se formaban intelectualmente. Su cultura era marxistoide y no la ampliaban con otros criterios. Fue por esa década en que aparecieron muchos colegios particulares en donde se impartía enseñanza de mejor calidad. Los padres sacaban a sus hijos de los colegios nacionales y estos comenzaron a llenarse de alumnado lumpen, hijos de padres conflictivos con niños abandonados, pero también de buenos alumnos que deseaban estudiar pero que eran perjudicados por la mayoría de escolares anarquizados.


CHACRA MAESTRO 

Ingresé a trabajar como maestro en 1984 en el colegio Juana Alarco de Dammert. La preparación de los docentes era del texto. No había amplitud de criterio. Le echaban la culpa a los bajos sueldos. Enseñé después en los pueblos jóvenes y comprendí la falta de infraestructura educativa con la que aprendían los niños y la baja calidad educativa de muchos docentes. En esa época que brotaba con sus ideas intransigentes "Sendero Luminoso". También trabajé en el Callao tanto en primaria como secundaria. Estos alumnos tenían su propia identidad.  

Viajé a provincias y me percaté que los maestros tenían mucho más mística que los de Lima. Como también que los alumnos eran menos conflictivos y más ávidos de conocimiento. “Chacra maestro”, porque comían los temas del texto y de allí repetían a los alumnos. Si el alumno preguntaba fuera de ese contexto no sabían qué contestar o los reprobaban. Al maestro los alumnos no lo respetaban como tampoco los padres. Creían que los docentes tenían la obligación de aguantar a sus vástagos porque ellos no podían controlarlos ni formarlos.

Al aparecer la Derrama Magisterial jugó un papel importante en la formación de los docentes de todo el país. Importante aporte a los maestros. A pesar de algunas buenas enseñanzas y estrategias de aprendizajes de los docentes, los alumnos no aprendían o no les interesaban los cursos. Era la década de Fujimori que se empobreció la imagen del maestro. La aparición de la televisión con sus programas basura, luego la Internet con videos y juegos violentos e intrascendentes destruyeron la moral del docente y del alumnado. De "chacra maestro" pasaron a "chacra alumno", según ellos no les importaban que los aprobaran con once. Lo que querían era pasar de año. Por eso en una evaluación internacional de alumnos quedaron penúltimos en comprensión lectora y en lógico matemática. ¡Qué vergüenza!

En relación a los padres se quejaban que sus hijos no estudiaban y que no los respetaban. Daba la impresión que los padres les tenían miedo a sus hijos. Es decir que con las universidades privadas que aparecieron por todas partes y la baja calidad educativa de los maestros como de los alumnos se empeoró la educación. Luego vino Alan García quien subestimaba a los docentes con sueldos de hambre. Fujimori ya se había encargado de satanizar y desmantelar al magisterio y Toledo dio aumentos que no eran pensionables. Se implantaron evaluaciones cognitivas aprobadas por el FMI para el desarrollo profesional del docente. Es decir con su planteamiento demoliberal priorizaban los conceptos teóricos de una cultura de la globalización.

He cumplido veintiséis años de docente y me he encontrado con muchos esforzados docentes que hacen lo imposible para enseñar con efectividad. Pero se encuentran con la insensibilidad de las autoridades educativas que les siguen proporcionado sueldos de hambre, con medios de comunicación desorientadores para los estudiantes y con padres de familia consentidores de la malcriadez de sus hijos. Es decir vivimos en un sistema educativo donde todas las responsabilidades más exóticas se las quieren entregar a los maestros del Perú. Esta actitud desmoralizadora tiene que cambiar para el bien de todos los peruanos. Esperamos que con la nueva ley de la Carrera Publica Magisterial se pueda mejorar la educación en nuestra patria. Si no se hace esta realidad social se terminara convirtiéndose en un letargo para del desarrollo. ¡Ojalá que me equivoque!




Humberto Pinedo Mendoza (Lima, 1947) Ha publicado cuatro libros de poesía: Olguita Amando, Topus, Avizor y Convulsión. Libros de Historia Rostros y Rastros del Callao y La Historia de San Miguel. Incluido en la Historia de la Literatura Peruana de Augusto Tamayo Vargas, César Toro Montalvo y José Beltrán. Ha sido Presidente de la Casa del Poeta del Callao en 1992 e integrante de Gleba Literaria. Incluido en los suplementos dominicales del Comercio y Ojo y en la revista Olandina. Como Periodista ha trabajado en el diario Expreso, Ojo, Oriental el diario Callao y el Faro. Ha sido columnista de las páginas de Historia y Cultura de los diarios del Callao. De acuerdo a los críticos literarios Wolfgang Lutching, César Toro Montalvo y Augusto Tamayo Vargas el poeta Humberto Pinedo practica una poesía concreta de gran significado y sensibilidad social.

Poema de Katherine Medina Rondón


Para mi infusión de humildad
recojo coca recordando mis raíces,
veo la hora y espero paciente
a la frente que beso.
De noche canto y coso
con mis manos de nieve áspera
los bolsillos rotos de sus pantalones.
Soy su concubina intangible
la niña truncada que limpia sus heridas
y traga la culpa acumulada de dos milenios,
La hechicera que comprende sus miradas naranjas.

Podría demorarme en enumerar
los papeles que cumplo.

Las hornillas y la resignación
 son por poco la misma cosa 
por eso no cocino, pero si trapeo
mis pensamientos perversos.
 Soy práctica y lucida
pero una gusana sentimental después de todo.
Podría entender sus raras costumbres
pero no lo intento. Solo me encargo
de mantener viva la fogata
donde calentamos nuestros cuerpos
los Sábados por la noche.

Y al compartir el mismo lecho
hasta las letras las cambio por suspiros.




Reseña


Katherine Geraldine Medina Rondón (Arequipa, 1994) Estudió artes plásticas en la Escuela Superior Carlos Baca Flor sin continuarlos por legítimas negativas. Actualmente estudia Literatura y Lingüística en la Universidad Nacional de San Agustín donde vive día a día un intenso y tortuoso romance con la palabra. Ha publicado: Murmullos y volantes (2012). Obtuvo el tercer puesto en el género poesía del concurso Jorge Eduardo Eielson (2012) y colaborado en diversas revistas tales como: PléyadeCastillos en aire, Apostasía y Destiempos modernos.
  

miércoles, 10 de abril de 2013

“Lenin Solano y su búsqueda del nuevo espacio literario”, por Raúl Allain

Fuente: diariolaprimeraperu.com
Desde que el programa “Vano Oficio” se hiciera popular durante siete años, cancelándose el 2008, ninguna pretensión de fomentar la literatura peruana última había perseguido establecer una magnitud parecida. Tal como la propone Lenin Solano Ambía cobra además un valor fundamentalísimo por la singular interlocución con el público lector que se pretende. Así mismo, la coherencia que confieren inminentes proyectos en paralelo de carácter histórico para nuestra literatura y su factor de conocimiento popular, brindaría un discurso acertado y apropiado cuando de entrevistar se trata, por ejemplo, escritores peruanos franceses peruanistas y narradores del ’60. El conocimiento de causa de Solano mantendría un hilo conductor que inclusive se sobrepondría a otros hipotéticos proyectos; cabe resaltar que la pericia teórica es necesaria para el desdoblamiento al momento del diálogo y sucederse la entrevista. Lenin Solano refleja su particular sapiencia en entrevistas que han llegado a superar la media hora, presentando obras fundamentales de los entrevistados, tales como Richar Primo, Ricardo Virhuez Villafane, Sergio Bambarén, Fernando Carrasco, entre otros.

Como escritor y promotor cultural sanmarquino, entiende como necesario que a través de los medios de comunicación más eficaces y que otorgan mayor presencia y formalidad, la radio y con más pretensión la televisión, el público puede despertar nuevamente, pues si bien las publicaciones pueden incurrir en reconocimientos no mediáticos y comentarios favorables por parte de la crítica, aún no se ha creado ese espacio por el cual el público lector pueda emitir una opinión de raigambre sobre la literatura que se difunde. Los libros efectivamente pueden llegar a sus manos, es más generar observaciones, pero no manifestar si la obra resultó o no de su agrado. Esto mismo sucede con demás escritores que pueden lograr consideraciones editoriales, tanto como premios nacionales e internacionales; es decir, publicar cuantitativamente y con rigor no significa ser un buen escritor, empero –debemos agregar– cualitativamente no se puede desdeñar la producción de un determinado autor. Aún no logramos ese nuevo espacio y comunicación eficaz que promueve Solano.

Es en esta búsqueda, podemos adelantar, que se han concertado dos entrevistas con el historiador, periodista y poeta Humberto Pinedo, autor del artículo “‘Suicidas Sub 21’ y el desenfado social”, citas en las que se conversará sobre La Historia de San Miguel y su poesía concreta. Y también en consecuencia se pactará otra entrevista en la que departiremos sobre la Antología Poética generacional Suicidas Sub 21. ¡Difundamos estratégicamente la literatura nacional!


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lunes, 1 de abril de 2013

Selección poética de Justina Cabral



"La niña morena"

La niña morocha
de cara morena
luce un verde moño
sobre su cabeza.

La niña morocha
cubana... cubana
lleva una pollera
de seda y de gasa.

No juega, no ríe,
no quiere bailar:
¡En sus ojos guarda
pena y soledad!

-¿Qué pasa? -le digo
-Yo siento dolor
por los niños pobres
de gran corazón.

La niña morocha
de cara morena
es una dulzura
de niña pequeña.




"Como yo"

Yo que muero por tus curvas,
yo que no me siento yo,
yo que en tu piel busco el beso
que mi boca te guardó.

Yo que me voy tras tus pasos
buscando un cuarto de amor,
yo que sin sed y sedienta
quiero beber tu calor.

Yo que escapo de tu lado
y deseo estar con vos,
yo que no sé qué me pasa...
¡Solamente sabe dios!



"Suspiros"

¿Qué significa un suspiro
bailando en mi corazón?
Son mariposas que buscan
un estallido de amor.

¿Qué significa un suspiro
salpicado con limón?
Un amante sin amante
y un botón sin una flor.

¿Qué significa un suspiro
con aguacero y con sol?
Una porción de caricias
preparada para dos.

¿Qué significa un suspiro
cuando suspiro con vos?
Que a coro cantamos juntos
una bonita canción.





Reseña

Justina Cabral (Argentina, Mar del Plata, 1987) Diseñadora gráfica por oficio y escritora por vocación. Miembro de Poetas del Mundo y socia de la Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos (SELAE). Publica sus obras en revistas, diarios, y antologías, así como también en diversos sitios web. Además publicó su libro Dulces y limón bajo el sello de Editorial Portilla, durante el año 2012 en Estados Unidos. Obtuvo varios premios y reconocimientos.